Miryam Tejada – Experiencias

Buscando a Aurora

Experiencias Islandia

Toda aquella que visita Islandia va con un propósito claro, ver auroras boreales. Ni más ni menos. De hecho, las agencias de viajes aprovechan el tirón boreal para ofrecer, incansablemente, tours nocturnos para verlas. Es tal el fervor por este fenómeno atmosférico que incluso hay apps y webs especializadas para saber si estás de suerte con Aurora o no.

Sin embargo, no todo el mundo logra avistarlas. No hay una ciencia infusa que te diga: aparecerá a las 04:53 de la madrugada y será en X lugar. La diosa romana del amanecer, así se le conoce a Aurora en petit comité, solo se manifesta en el momento adecuado. Es decir, cuando le de la gana. Así que, paciencia. Durante tu viaje a Islandia esa será tu máxima.

A la caza

Mientras tanto, y como sé que vas a confabular para verlas sí o sí, te aconsejo que evites las noches de luna llena, pues al ser brillante puede difuminar el cielo, y sigas su rastro en lugares fríos y secos. ¡Suerte!

El quid de la cuestión es trasnochar. Aprovecha el coche de alquiler para tumbar los asientos delanteros hacia atrás, aléjate de la contaminación lumínica y haz turnos de siesta. Sé que hace frío, es muy incómodo, estás sin WI-FI y el sueño te vencerá, pero el resultado es…

Experiencias Islandia

IM-PRESIONANTE. Emocionante. Extraordinario. Imponente. Conmovedor. Sensacional. Sobrecogedor. No posee el diccionario tantos sinónimos para relatar en una sola palabra lo que sentí. Y eso que a estas alturas ya me he recuperado de la impresión de tener a una tímida Aurora ante mis ojos.

La conquista

In situ me quedé sin habla. Bajé del coche despacio, como si me diera miedo el hecho de hacer ruido, salir y que ya no estuviese, y aluciné en colores. Titubeas, pues no esperas que una luz verde extraterrestre irrumpa en una noche tranquila y oscura. Los destellos, al principio, son tímidos, pero en cuanto te siente y entiende que estás ahí para tratarla con cariño se luce. Presume y pasea su belleza ante dos embobadas que no podían apartar su mirada y retirar una sonrisa pícara de la cara.

Es tal la abdución observándola que la cámara fotográfica pasa a un segundo plano. Arriesgué, ya que preferí que mis retinas disfrutaran del espectáculo en primera persona, y no castigarlas viéndolo a través de un visor. Digo arriesgué porque no sabes la duración del show.

Experiencias Islandia

Puede sonar, y suena, a tópico, pero de verdad que tienes que estar ahí para sentir la seducción de Aurora. Es una sensación que no había vivido antes. No te conformes con mis palabras, porque son escasas y están huecas. Da las gracias a la física, a la química, a las mates, a quien quieras, ya que estas materias, en su conjunto, son las responsables de que los seres humanos podamos disfrutar de la Luz del Norte.  

Puede sonar, y suena, a tópico, pero de verdad que tienes que estar ahí para sentir la seducción de Aurora. Es una sensación que no había vivido antes. No te conformes con mis palabras, porque son escasas y están huecas. Da las gracias a la física, a la química, a las mates, a quien quieras, ya que estas materias, en su conjunto, son las responsables de que los seres humanos podamos disfrutar de la Luz del Norte.  

Atenta, un secreto. Aunque te pueda parecer extraño, no esperes con ansias otra noche igual. En esta ocasión, la primera vez es perfecta. A mí parecer la saturación de auroras podría romper la magia de las sensaciones ya almacenadas.

El aprobado en ciencias

Ahora bien, si me hubieran explicado qué son las auroras boreales desde un principio otro gallo hubiera cantado, y quizá hubiera aprobado estas asignaturas en el colegio. Con la motivación de llegar a vivir en persona este fenómeno natural se estudia de otra manera, ¿no crees?. Así que, me pongo la bata de profesora y voy a intentar explicar lo que son para abrirte el apetito.

En resumidas cuentas el Sol tiene la clave de todo. Ahora descubrimos que no sólo nos pone morenas, sino que durante las grandes explosiones y llamadas solares, enormes cantidades de partículas son arrojadas por este astro al espacio. Y cuando estas partículas interatúan con la atmósfera en el campo magnético de la Tierra (se complica la explicación), se liberan en modo energía. Una energía que nosotras vemos como auroras boreales, con su gama de colores inclusive. De hecho, los colores de la aurora dependen de todos los elementos que participan en ella. Por ejemplo, el nitrógeno emite un resplandor rojizo o azulado. De ahí, que cada cual vea auroras con diferentes matices. ¿Más o menos claro? Con que aprobéis con un cinco me conformo, eso significara que la base tendréis clara 😉

No obstante, no esperéis nunca entenderlas. Son delicadas y muy suyas. Y tal y como dijo el científico Neil de Grasse Tyson: “detrás de las espectaculares auroras boreales que se pueden contemplar, yacen algunos de los problemas más complejos de la física”. Dejemos entremezclar la ciencia con la creencia de los islandeses en elfos y trolls y sigamos disfrutando de Aurora.

2017-07-17T09:14:37+00:00
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