MENU
bilbao con los más pequeños

Visitar Bilbao con los más pequeños

Viaje a La Coruña

Viaje a La Coruña: dónde comer, dormir y disfrutar

altea
victor-galan

Por

Victor Galán

del blog

El Mundo a tus Pies

"Viajeros en busca de nuevas experiencias, de paisajes indescriptibles...que nos inspiren para escribir nuestros relatos"

Altea, la belleza blanca del Mediterráneo

Altea, “pueblo torrado al sol”, escribió Gabriel Miró, una privilegiada situación a orillas del mar Mediterráneo, en la costa alicantina y protegida por la Sierra de Bernia. Sus blanquísimas casas se deslizan por la pendiente de un otero hasta llegar al mar y en lo más alto, la Iglesia Parroquial del Consuelo, con su estilizada torre campanario y su bella cúpula decorada con cerámica vidriada de azul y blanco.

Descubre cómo viajar con la Tarjeta Gold American Express Solicitar ahora


 

Atraídos por su encanto, fue residencia de artistas bohemios, pintores, escultores y músicos, en la década de los 60 y 70, que convirtieron a Altea en lugar de encuentro y hogar del mundo bohemio, plasmando en sus obras la luminosidad del bello pueblo marinero.

A pesar de la amenaza del turismo, sigue conservando el encanto de los pueblos tradicionales marineros de la costa blanca. El tranquilo paseo nos depara abundantes sorpresas, las calles que conducen al centro histórico, a veces escalonadas, adornan sus blancas fachadas con jazmines, geranios, portales de madera y ventanas enrejadas.

 [ninja_forms id=5]

Paseo marítimo

Caminamos por el animado y extenso paseo marítimo de Altea que bordea la playa de la Roda, con su fina arena, de aguas limpias y cristalinas, hasta llegar al puerto deportivo, donde se encuentran atracados lujosos yates y el selecto club náutico de Altea, donde es posible desgustar un delicioso arroz abanda acompañado de un vino de la tierra y con las mejores vistas al puerto. Una buena opción para disfrutar de la gastronomía local son los restaurantes que se concentran a lo largo del Paseo mediterráneo, con animadas terrazas, donde el protagonista indiscutible es el arroz acompañado de los pescados más frescos y con las frutas y hortalizas de la huerta valenciana o también las deliciosas recetas locales como el cruet de peix, el pescado frito, los erizos de mar o las coques.

Centro histórico

Dejamos atrás el paseo marítimo de Altea para adentrarnos en el centro histórico de Altea, que ha conservado casi intacto el antiguo recinto renacentista, declarado Bien de Interés Cultura en el año 2013. Ascendimos por la empinada calle Costera Mestre Música, jalonada de casas con blancas fachadas, adornadas con geranios y en lo más alto un mirador con las mejores vistas del litoral y de las sierras que protegen al bello pueblo marinero.

altea

Casas blancas típicas de Altea

Callejeamos por las angostas callejuelas empedradas del centro histórico, salpicadas de restaurantes con encanto en los que no faltan sus bulliciosas terrazas donde hacer un alto en el camino, tiendas de artesanía local y galerías de arte donde los artistas de la villa marinera han sabido plasmar en sus lienzos la belleza de Altea.

Siguiendo las curiosas indicaciones simbolizadas por la silueta de la cúpula de la iglesia parroquial, nos encaminamos a una de las calles con más tradición del casco antiguo de Altea, la calle Salamanca, que aún conserva los edificios que fueron habitados por la antigua burguesía local, destacando los edificios números 1, 3 y 5. En el número 5 de la calle, el edificio conserva la tipología de la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Actualmente la casa sigue en uso y en un buen estado de conservación.

Al final de la calle Salamanca, se encuentra el Portal Vell o Puerta de Valencia, uno de los antiguos accesos al centro histórico, que atraviesan la muralla, del siglo XVII y que desemboca en la calle Mayor.

La calle Mayor, la vía principal del antiguo recinto renacentista de Altea, que une el Portal Vell con la Plaza de la Iglesia y que en la actualidad conserva su trazado inalterado, construido con canto rodado de piedra blanca y negra, elementos que la hacen singular. Caminamos por la animada calle Mayor, jalonada de pequeños restaurantes, tiendas de artesanía local y otros productos elaborados de forma artesanal, como jabones o fragancias. Al final de la calle, a la derecha, se aprecia la unión de la iglesia original con la nueva iglesia.

La Plaza de la Iglesia

La Plaza de la Iglesia, el antiguo ágora de Altea, espacio que ocupaba el desaparecido Castillo de Altea, destruido a mediados del siglo XIX, de cuerpo cuadrado, con tres garitas en las esquinas y en la cuarta esquina se adosaba un rombo emergente que finalizaba en punta de flecha para defender la puerta de acceso al Castillo.

En la actualidad, preside la amplia plaza empedrada la iglesia de la Virgen del Consuelo, donde destaca su estilizada torre campanario y sobre todo su bella cúpula central revestida con teja curva vidriada en azul y blanco, sobre la que se levanta una esbelta linterna y capillas laterales. La plaza está pespunteada de bulliciosas terrazas donde contemplar la vida diaria de los alteanos y ser testigos de los diferentes eventos que escogen este lugar priviliegiado para su celebración.

altea

Iglesia de la Virgen del consuelo

Nos asomamos al mirador de la Plaza, conocido como Mirador de la Murallas, situado en la orientación suroeste del antiguo baluarte, las vistas desde el amplio balcón son impresionantes, la bahía de Altea y su puerto, las Sierras Gelada, Puig Campana y Aitana.

altea

Vistas desde el mirador de Altea

Desde la Plaza parte un entramado de calles, una de ellas es la calle Cura Cremades, en la esquina sudoeste del baluarte, donde se hallaba el Portal del Castillo, abierto al oeste. La calle debe su nombre al párroco que hizo posible la construcción de la iglesia parroquial, Juan Bautista Cremades Peiró, gracias a su esfuerzo y dedicación se logró la unión de todos los alteanos para levantar la iglesia en lo alto del cerro y que forma parte de la bella silueta de Altea.

Antes de despedirnos de la animada Plaza, caminamos por la calle San Miguel, adyacente a la Plaza, repleta de restaurantes que ofrecen sus terrazas con privilegiadas vistas, galerías de arte y tiendas de artesanía donde se trabaja con esmero el cuero, la joyería y la cerámica, con la omnipresente imagen de fondo de la bella cúpula decorada con tejas azules y blancas.

altea

Calle del casco antiguo de Altea

Nos despedimos del centro histórico de Altea descendiendo por la calle Santa Bárbara, contemplando las hermosas casas blancas, algunas de ellas engalanadas con geranios en sus ventanas, llama la atención la singular fachada de la casa conocida como Casa de Cervantes, construida por el estudioso de la obra de Miguel de Cervantes, Francisco Martínez y Martínez, a principios del siglo pasado.

¿Cómo canjeó sus 50.000 puntos Membership Rewards?

  • Hotel: 19.500 puntos Membership Rewards
  • Transporte: 30.500 puntos Membership Rewards

Datos de interés para el viajero frecuente

Comparte este artículo con el hashtag #Latitudamex: Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Etiquetas: , ,

Los comentarios están cerrados.

Advertisement